Amics del Coet de Sueca rinde homenaje a la pirotecnia Ricardo Caballer

La pólvora será la protagonista de la exposición que Amics del Coet, de Sueca, ha organizado para rendir un homenaje a la familia de pirotécnicos Ricardo Caballer de Godella. La muestra, que estará ubicada a partir de hoy en la sala Els Porxets, recogerá la trayectoria de esta firma valenciana nacida en el año 1881.

La asociación cultural Amics del Coet de Sueca rendirá hoy un homenaje a la familia de pirotécnicos Ricardo Caballer de Godella con motivo de la inauguración de una exposición sobre la trayectoria profesional de esta firma, nacida en el año 1881.

Según informó el presidente de esta asociación suecana, Antoni Llopis, Amics del Coet está celebrando este año su quinto aniversario de vida y el cuarto desde que consiguiese el récord Guinness de la traca más larga, vigente todavía en la actualidad.

Dentro de su programación de festejos, este homenaje a la familia Caballer de Godella se completa con una exposición de maquetas, imágenes, trofeos y material pirotécnico desde la fundación de la empresa hasta los productos más modernos.

La inauguración de esta muestra, ubicada en la sala Els Porxets, junto al Ayuntamiento de Sueca, tendrá lugar hoy a las ocho de la tarde y contará con representación de las tres generaciones de pirotécnicos: Ricardo Caballer Zamorano (patriarca de la firma Ricasa, 87 años), Ricardo Caballer Estellés (hijo) y Ricardo Caballer Cardo (nieto), además del alcalde de la capital de la Ribera Baixa, Salvador Gil, quien les hará entrega de una cerámica conmemorativa de este gran homenaje.

La exposición exhibirá, además, un espectacular cuadro genealógico que explica las relaciones familiares de esta saga de pirotécnicos y sus vínculos con otras destacadas firmas tanto actuales como ya desaparecidas.

Fuente:
las provincias

“El mejor pirotécnico del mundo”

Sus ojos le delatan. Ricardo Caballer es un enamorado de la pólvora y el ruido ensordecedor de los ‘masclets’. Con una tradición familiar que data de 1880, dicen los entendidos que es el mejor pirotécnico del mundo y, quizá, sea decir poco. Con tan sólo 27 años, este joven se ha hecho con los premios más prestigiosos del arte de la pirotecnia y ha organizado espectáculos en eventos tan importantes como los Juegos Olímpicos de Sydney.

17 de marzo. Plaza del Ayuntamiento. 13.55 horas. Ricardo Caballer se dispone a disparar la ‘mascletá’ en presencia de los Príncipes de Asturias. La televisión autonómica va a retransmitir el evento en directo y cientos de personas se agolpan en las calles colindantes esperando recibir el impacto de la onda expansiva. “Una de las mejores‘mascletás’ que se han visto en Valencia desde hace años”, comentan los falleros entendidos. Dos días después, Ricardo no puede ocultar su satisfacción. “Claro que me felicitaron… cuando se les pasó el susto”, dice sonriendo.

La vida de la familia Caballer gira en torno a este mágico oficio de fuegos de artificio y ‘petardos’. Y, es éste el que les ha llevado a organizar’espectáculos piromusicales’ (sistemas de audio digital y fuegos en sincronía, únicos en España) como el de los Juegos Olímpicos de Sydney. “Allí utilizamos cerca de 20 toneladas de pólvora. Fue increíble”, dice orgulloso.

Y es que Ricardo, además de pirotécnico, es fabricante del propio material. Dice que RICASA (Ricardo Caballer S.A) exporta pirotecnia a gran parte del mercado internacional, sobre todo Japón. “Allí nos acogen siempre con muchísimo cariño. Para ellos, los pirotécnicos son prácticamente dioses.”

Actualmente, la empresa lleva los espectáculos de los parques Disney en el país oriental y los de Port Aventura, en Tarragona.

Escucharle hablar sobre ‘castillos’ y ‘mascletás’ es perderse en un sinfín de horas de trabajo. “Para preparar una ‘mascletá’ en la Plaza del Ayuntamiento hay que invertir cerca de 11 horas”, asegura. “Y, claro, para una Nit del Foc…, un día entero. En las Fallas puedo estar hasta 56 horas sin dormir”. Cuando le preguntan qué se siente al ser considerado el ‘mejor del mundo’ se echa a reír. “El mejor, el mejor… Lo que sí es cierto es que tienes mucha presión porque la gente está esperando algo y tienes que ofrecérselo e intentar superarte. Y, sobre todo, te puede el saber que están mirando más los fallos que los aciertos”, asegura.

Con esta mascletá ‘de barrio’ pone punto y final a sus particulares fallas, llenas de pólvora, humo y estruendo vistos desde el epicentro.

Fuente y Noticia Completa:
elmundo.es

Primera Mascletá de los Príncipes

Los Príncipes de Asturias presenciaron  desde el balcón principal del Ayuntamiento de Valencia la mascletà de Fallas, disparada por la pirotecnia Ricardo Caballer. Acompañados por la alcaldesa, Rita Barberá, y el presidente del Consell, Francisco Camps, entre otros cargos públicos, y las falleras, los Príncipes fueron recibidos con un caluroso aplauso por el público, que llenó la plaza y vibró con los seis minutos de tracas, truenos y terremotos en que estallaron los 120 kilos de pólvora disparados.Don Felipe se tapó los oídos en los momento finales del espectáculo sonoro, que llenó de humo la plaza.

Se cierra la fiesta olímpica

Samaranch, en la despedida de los que serán los últimos Juegos de su mandato, destacó que durante Sydney 2000, “con el apoyo de las Naciones Unidas, se hizo realidad la paz olímpica, al desfilar las dos Coreas unidas en la ceremonia inaugural”.
El presidente del COI expresó que sus últimos Juegos como dirigente “no podrían haber sido mejores” y la ceremonia no hizo sino confirmarlo con un espectáculo que será recordado durante años y que concluyó con una monumental traca de 6.000 kilos de pólvora, cuyo clímax fue la explosión de los cinco anillos olímpicos colocados sobre el monumental “Puente de la Bahía”.
Los fuegos artificiales estuvieron coordinados por expertos de los cinco continentes, incluido el valenciano Ricardo Caballer como representante de Europa. Previamente, siete mil quinientas personas deleitaron a los 110.000 que abarrotaron el estadio de Australia, con un espectáculo festivo de unión de los pueblos que trató de ser también un compendio de la cultura popular australiana, en la que estuvieron presentes también las tradiciones aborígenes.

La modelo Elle McPherson, el golfista Greg Norman, el actor Paul Hogan (Cocodrilo Dundee) y el grupo pop Men at Work fueron las grandes estrellas australianas de una ceremonia, que también contó con la participación de los cantantes John Paul Young, Kylie Minogue, entre otros.
Precedida por el maratón, la ceremonia comenzó con la entrada al estadio de las banderas de los comités olímpicos nacionales, con el nadador Ian Thorpe y el jugador de balonmano Iñaki Urdangarín, como portaestandartes de Australia y España, respectivamente, seguida del desfile informal de los deportistas, que se ubicaron en el césped del estadio.
La tradición de los desfiles en la ceremonia de clausura tiene sus orígenes precisamente en Australia, ya que fue en los Juegos de Melbourne’56 cuando por primera vez se produjo una entrada en masa de los deportistas en el estadio olímpico, dando un toque informal y festivo a la despedida de las competiciones deportivas.
Los himnos y la izada de las banderas de Grecia, próxima organizadora de los Juegos, y Australia, dieron paso a los discursos de clausura del dirigente del Comité Organizador, Michael Knight, y del presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, que anunció de forma oficial los ocho integrantes de la comisión de deportistas del Comité Olímpico Internacional, entre los que destacan el jugador de waterpolo español Manuel Estiarte, el pertiguista ucraniano Sergei Bubka y el nadador ruso Alexander Popov.
Knight mostró su agradecimiento a la ciudad de Sydney, extensible a su población y en especial a los voluntarios su gran entrega durante estos Juegos. “Sydney y Australia han demostrado que estaban capacitadas para organizar estos extraordinarios Juegos”, dijo.
Uno de los momentos más emotivos fue el traspaso de la bandera olímpica por parte del alcalde de Sydney, Frank Sartor, a su homólogo de Atenas, Dimitri Avramopoulos. “Nos vemos en Atenas”, remarcó Samaranch.

La arriada de la bandera de los cinco anillos dio paso a la extinción de la llama olímpica, mientras la joven Nikky Webster, una versión infantil de Nicole Kidman, entonaba “We’ll be one”.
Acto seguido, un F-111 de las fuerzas armadas australianas, sobrevoló a baja altura el estadio y dio paso a los primeros fuegos de artificio, a las actuaciones musicales y al desfile de iconos, entre los que destacó el espectáculo de “drag queens” que representó pasajes de la película “Priscilla, la reina del desierto”, con Kylie Minogue interpretando el tema del grupo sueco Abba “Dancing Queen”.
El grupo australiano Men at Work interpretó su mundial éxito “Down Under” y Slim Dusty “Waltzing Matilda” como preludio del apoteósico e inolvidable cierre pirotécnico a los últimos Juegos del milenio.
Fuente:
terra.es