Miles de personas vieron el piromusical de Ricasa del Pyrofest con piezas de Paco de Lucia y U2

“El piromusical ha salido mejor de lo previsto y ha sido un buen disparo en la tercera ocasión que estamos en el Pyrofest”, comentó Ricardo Caballer, hijo, responsables de la empresa de pirotecnia Ricasa después de disparar el piromusical del Festival de Música y Fuegos Artificiales celebrado el pasado sábado por la noche en Pittsburgh, en Estados Unidos.

Los miles de espectadores asistentes, quienes pagaron por ver el fesetejo multicolor, escucharon distintas piezas como la banda sonora de Transformers 4; Juego de Tronos; de U2 o el broche español con una de Paco Lucia mientras en el cielo se podían contemplar las distintas composiciones de fuegos artificiales con los distintos colores.

Ricasa montó y disparó un espectáculo con dibujos innovadores y poco vistos en tierras estadounidenses que causaron sensación entre el público.

Cabe recordar que el espectáculo tuvo una duración de 13 minutos y 40 segundos con 4.025 órdenes de disparo. Todo se preparó con esmero hace varios meses en la fábrica de Olocau.

La presencia de la firma valenciana en Estados Unidos no es la única en el extranjero prevista para este año.

El Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de Herrenhausen, en la ciudad alemana de Hannover, será su próxima cita con un piromusical el próximo 6 de junio.

Pyrofest 2015

Ricasa dispararó el 23 de mayo, por tercer año consecutivo, un piromusical en la jornada principal del Festival de Música y Fuegos Artificiales conocido con el nombre de «Pyrofest», en la ciudad estadounidense de Pittsburgh, en Pensilvania, en representación de España.

Pyrofest es el festival de pirotecnia más grande de América y su organización corre a cargo de la empresa estadounidense Pyrotecnico. El escenario de este año es nuevo y se encuentra en el Cooper´s Lake en Butler Country con zonas de acampada.

El objetivo es promover y celebrar el arte de la pirotecnia mediante representaciones únicas e innovadoras junto a otras actividades culturales y musicales. El espectáculo, tuvo una duración de 13 minutos y 40 segundos con 4.025 órdenes de disparo y a lo largo de su desarrollo se pudierón escuchar seis piezas musicales.

Ricardo Caballer, hijo, preparo desde hace varios meses en la fábrica de Olocau, el espectáculo que miles de personas comtemplarón y escucharón esa noche.